Keynes Bancor
John Maynard Keynes, primer Barón Keynes, CB (Cambridge, 5 de junio de 1883 - Firley, 21 de abril 1946) fue un economista británico, cuyas ideas tuvieron una fuerte repercusión en las teorías económicas y políticas modernas, así como también en las políticas fiscales de muchos gobiernos.
Indice:
- Orden monetario estable en beneficio de la pobreza: Keynes’ Bancor
- Keynes versus Bretton Woods
- Keynes y el Bancor
Orden monetario estable en beneficio de la pobreza: Keynes Bancor
Promover renegociaciones de acuerdos que regulan el sistema monetario hacia un sistema monetario internacional justo y estable.
En 1944 en Bretton Woods, los países participantes optaron por un sistema monetario internacional que facilitara el comercio, siendo el dólar la moneda base internacional. Durante un tiempo estos acuerdos optimizaron las economías de los Estados Unidos y de los países exportadores. Los países asiáticos se vieron especialmente favorecidos al poder alcanzar un superávit en sus exportaciones permitiéndoles optimizar y disparar su economía doméstica.
Sin embargo, este modelo también fue impuesto a los países pobres: las ventas en los mercados mundiales pasaron a ser reguladores de la organización interna de sus economías internas. Países de escasos recursos con pocas posibilidades de competir en los mercados mundiales se vieron relegados, ya que el sistema de Bretton Woods no les proporcionaba la oportunidad de generar un desarrollo ascendente, de abajo a arriba: luchar contra el desempleo a través de impulsos monetarios.
De haberse llegado a un acuerdo tal como el propuesto por Schumacher y Keynes unos años antes de Bretton Woods (propuestas de ICU / Bancor), se hubiera establecido un modelo de desarrollo de enfoque ascendente donde hubiera sido posible que las economías generaran superávit permitiendo que países menos desarrollados pudieran acceder al mercado mundial.
Las propuestas de Keynes también hubieran evitado el caos producido por el crecimiento exponencial de la riqueza virtual. Los permanentes desequilibrios entre importaciones y exportaciones no se hubieran permitido, la base del caos en la economía y en las culturas locales.
La idea apunta a organizar un llamado mundial de apoyo para convencer a las autoridades a reabrir las negociaciones para un nuevo orden monetario en el cual los conceptos de Keynes y Schumacher sean un prominente punto de debate.
No fue allí donde comenzó la crisis de deuda actual. En siglos anteriores la deuda internacional ya había causado dificultades. Desde mediados del siglo dieciocho las naciones más vulnerables habían contraído obligaciones financieras con otros países más poderosos o con entidades financieras extranjeras. Era la época del imperialismo, cuando la deuda todavía no se disfrazaba de ayuda. Hubo muchos casos de países que no pudieron pagar sus deudas a lo largo del siglo diecinueve y, en los años treinta del siglo pasado, casi todos los países latinoamericanos se convirtieron en deudores morosos de bancos comerciales extranjeros.
La conferencia de Bretton Woods acordó la creación de las dos instituciones que han dominado el desarrollo del tercer mundo desde entonces: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Sus objetivos respectivos eran apoyar la reconstrucción en la posguerra y poner una reserva de dinero internacional a disposición de los países miembro en caso de dificultades financieras temporales causadas por un déficit en su cuenta comercial.
Desde su creación ambas instituciones fueron objeto de críticas. El tema más polémico fue, en los comienzos de ambas instituciones, el referente a la balanza comercial entre países. La falta de equilibrio en la balanza comercial y la consiguiente aparición de “países deudores” y “países acreedores” ya se había identificado como una de las causas principales del caos comercial y financiero que marcó el periodo entre las dos guerras mundiales.
Keynes propuso la creación de una nueva moneda internacional y neutral, el Bancor, y de una nueva institución, la Internacional Clearing Union. Todas las transacciones comerciales internacionales se saldarían en Bancors y cada país tendría una cuenta con la ICU. Los países estarían obligados a mantener una cuenta cero con la ICU, es decir sin que sus exportaciones totales superaran sus importaciones ni viceversa, en balanza comercial equilibrada. La cuenta en Bancors con la ICU sería convertible a la moneda nacional mediante un tipo de cambio fijo pero modificable.
La clave de la propuesta de Keynes era que tanto los países acreedores como los deudores estarían obligados a mantener una balanza comercial equilibrada y, en caso de incumplimiento, a pagar intereses sobre la diferencia; de los gobiernos dependería establecer medidas fiscales y de otro tipo para mantener una cuenta cero. El plan era totalmente democrático: los intereses comerciales más poderosos no podrían distorsionar la balanza comercial y los ciudadanos de un país cuyo sector productivo fuera fuerte no perderían los resultados materiales de sus esfuerzos por causa de una exportación ininterrumpida de los productos que fabrican.
Sin embargo, EE.UU. era un país acreedor: exportaba más de lo que importaba y no quería estar obligado a gastar su superávit comercial en los países deudores. Dado su temor ante una recesión económica después de la guerra, abogaba por un mercado internacional totalmente libre. La delegación estadounidense disponía de más votos y mayor influencia política, por lo que la propuesta británica fue rechazada. El resultado fue la creación del BM y el FMI con sede en Washington.
* En términos financieros, un país deudor importa más de lo que exporta, mientras que un país acreedor exporta más de lo que importa. Los países acreedores obtienen más ingresos internacionales que los deudores y su economía nacional se beneficia de la entrada neta de dinero. Con más dinero en circulación, aumentan las inversiones y el crecimiento económico. En cambio, un país deudor sufre por la competencia de productos extranjeros y la salida neta de dinero del país destinado a pagar las importaciones.
Bibliografía:
Goodbye America! de Michael Rowbotham (2000, Jon Carpenter Publishing)
John Maynard Keynes
Harry Dexter White (izq.) y John Maynard Keynes (der.), precursores de los acuerdos de Bretton Woods




